Plaza sto domingo

La plaza se convertirá en un espacio peatonal, arbolado, con área para juegos, destinado a la comunicación y el encuentro, seguro y totalmente accesible.

*La propuesta plantea la conexión peatonal con plazas próximas como Sol y Ópera y la posibilidad de crear espacios integrados en una red inalámbrica de libre acceso wi-fi.

*Todos los recorridos y espacio de estancia estarán totalmente iluminados para potenciará la visibilidad, evitar puntos oscuros y aumentar la sensación de seguridad

*El jurado ha estado compuesto por el decano del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid, Ricardo Aroca, y arquitectos e ingenieros de gran prestigio profesional como Ignacio Linasazoro, Javier Manterola, Diego Cano Pintos y Enrique Bardají.

Madrid, 5-oct-‘06

La Plaza de Santo Domingo se convertirá en un gran espacio público arbolado con grandes zonas peatonales y sin barreras arquitectónicas, ideado para el encuentro y la comunicación. Así lo proyecta José Carlos Mariñas Luis, del estudio TrB Arquitectos, autor de la propuesta ganadora del concurso de ideas convocado por el Ayuntamiento para recuperar la plaza y su entorno.

La prioridad de la propuesta ganadora es facilitar y permitir el encuentro y la relación, no sólo con el entorno más inmediato, sino también con otros espacios de la ciudad. La propuesta se ciñe exclusivamente a la Plaza de Santo Domingo, ya que el jurado ha considerado conveniente aplazar la decisión sobre la solución final para la plaza de Callao, que será objeto de otro concurso.

En la plaza de Santo Domingo, las tres plataformas que salvarán su desnivel se comunicarán por rampas suaves, conformando un espacio transparente y abierto, con rutas claras y fluidas. Se cumplen así las expectativas del Ayuntamiento de convertir esta plaza, antes ocupada por vehículos, en un espacio de convivencia y disfrute para los ciudadanos, donde las zonas libres y arboladas ocuparán más de 3.500 metros cuadrados de superficie.

El jurado ha valorado la integración de la futura plaza en el entorno de una forma sencilla, evitando que se configure como una “isla”. Así, el remate inferior hacia la cuesta de Santo Domingo-Ópera, que incluye un quiosco-mirador, facilita un buen encuentro con el entorno al generar un foco de actividad y facilitar la transición entre plaza y calle. La propuesta en su conjunto sienta las bases de un gran eje peatonal que enlazará la Gran Vía con la plaza de Oriente y creará una conexión entre el centro y el recuperado entorno del Manzanares.

Una mirada hacia la historia

El pavimento será piezas de granito diferenciadas en su despiece y composición con el objetivo de separar de forma sutil y continúa el espacio rodado del peatonal. Destaca en el diseño la introducción de líneas geométricas reflejando las distintas transformaciones urbanas en el ámbito.

El espacio para uso peatonal contará con mobiliario urbano que definirá las superficies que acogerán árboles de sombra. El agrupamiento de las zonas vegetación-mobiliario urbano mantendrá despejadas las superficies pavimentadas potenciando su flexibilidad de usos. Como elemento singular, destaca la existencia de un kiosco-cafetería en la zona más cercana a Ópera.

No habrá barreras arquitectónicas y se presta especial interés al uso de la bicicleta, vehículos infantiles y sillas de ruedas. La plaza contará además con espacios destinados a juegos infantiles.

La propuesta también plantea también una conexión peatonal y para bicis con plazas próximas como Sol y Ópera, que potenciará la generación de redes de encuentro y actividad cultural. Además, sugiere la creación de espacios públicos integrados en una red inalámbrica de libre acceso wi-fi.

Los diseñadores han imaginado un espacio que aporta la sensación de seguridad potenciando la visibilidad mediante la total iluminación de recorridos y espacios de estancia y la transparencia “para ver y ser visto, para oír y ser oído”. Se pretenden evitar puntos oscuros con el objetivo de generar sensación de seguridad. Así establece rutas claras, fluidas o lineales señalizadas con lectura fácil y rápida -donde se está y adónde se va-, y un entorno multifuncional y acogedor, nítido y transparente, tanto de día como de noche.

Ejecución en dos fases

El primer paso del Ayuntamiento para abordar esta importante reforma urbana fue la expropiación del aparcamiento, construido en 1959, y de los locales comerciales que albergaba, cuya concesión administrativa se prolongaba hasta el año 2018.

A la demolición del aparcamiento, que comenzó el pasado mes de febrero, ha seguido la construcción de una nueva estructura, actualmente en ejecución que terminará a final de este año. Será entonces cuando comiencen las obras de urbanización de la Plaza de Santo Domingo, prevista también en esta primera fase, y que se prolongarán hasta abril de 2007. El presupuesto es de 5,1 millones de euros, más otros 1,5 millones destinados a la urbanización de la plaza. Correrá a cargo del Ayuntamiento, incluida la expropiación, que compensará este gasto con los ingresos de la concesión del nuevo aparcamiento de 366 plazas.

La segunda fase incluye la puesta en marcha del estacionamiento y culminará con la urbanización del resto del ámbito.

Colaboración con el COAM

El concurso de ideas es producto de la colaboración entre el Ayuntamiento y el Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid (COAM), que se materializó con la firma de un convenio el pasado 7 de julio para la convocatoria del certamen para definir el diseño final del ámbito. El jurado ha estado integrado por el decano del COAM, Ricardo Aroca, arquitectos e ingenieros de gran prestigio profesional como Ignacio Linasazoro, Javier Manterola, Diego Cano Pintos y Enrique Bardají.

Las propuestas presentadas -doce en total – se han ceñido a los objetivos del Plan Especial redactado por el Ayuntamiento: recuperar la plaza de Santo Domingo e incorporarla al nuevo sistema de espacios libres, manteniendo un aparcamiento soterrado; trasladar y concentrar en Jacometrezo la plataforma de transporte público con acceso directo a la nueva estación de metro de Callao y reordenar la movilidad de toda la zona. Un área que suma una superficie de 22.373 metros cuadrados, de los que 8.919, el 40%, se transformarán en zonas verdes, estanciales y peatonales. De estos, 3.524 corresponden a la nueva función de esta plaza, y los otros 5.395 a la peatonalización de la calle de Preciados, por la que dejarán de circular diariamente 5.350 vehículos, que tampoco atravesarán las plazas de Santo Domingo y Callao.

El segundo premio ha sido para la propuesta del estudio Ladrillo Hueco Doble S.L., representado por Marta Chavés Galán, y el tercer premio ha recaído en la propuesta de Carlos García Puente, concediéndose una mención al proyecto presentado por Uriel Fogué Herreros y Carlos Palacios Rodríguez.

 
 
 
 
 

San andres isla peatonal

 

Durante la dictadura del general Rojas Pinilla, en los años cincuenta, se trazó la Circunvalar de San Andrés, de la cual forma parte la actual Avenida Colombia.

Este frente del mar, de una impresionante calidad ambiental, había sido entregado al tráfico vehicular, creando una barrera de ruido y contaminación que privaba en gran parte a la isla del placer de este borde marino.

A través del proyecto de peatonalización de la Avenida Colombia, San Andrés ha recuperado poco a poco su espacio geográfico y con él su condición esencial: el mar, la playa y todo el entorno natural.

Para realizar la propuesta se eligió al arquitecto Lorenzo Castro y a su equipo de trabajo, quienes acreditan una valiosa experiencia en obras de recuperación de espacio público en Bogotá.

Con una longitud de 1.6 kilómetros, el Paseo de la Avenida Colombia en San Andrés le cambió la cara a la isla. La alameda, que bordea suavemente la playa, efectúa un vasto recorrido desde el inicio de la pista del aeropuerto hasta la Avenida Providencia.

Ahora dos andenes de dimensión variable y una calzada vehicular se transformaron en un solo espacio, compartido entre peatones y ciclistas.

El propósito de esta obra era, ante todo, la recuperación de 4.800 m2 de playa sobre toda la extensión del Paseo. Primero se eliminaron todos los obstáculos sobre el espacio público representados por las casetas, los quioscos y los techos de los locales sobre la Avenida Colombia y así recuperar el paramento de los edificios para incorporarlo al camino.

Luego se llevó a cabo el embellecimiento de lo que ya existía. Le sigue el englobe de predios mediante el desarrollo de un plan parcial para desarrollar óptimamente las propuestas hoteleras y los servicios públicos en el futuro.

La intención del diseño consiste en lograr un proyecto integral entre el mar, la playa y los edificios. Se consideró un recorrido de tramos largos que se amplía y se angosta (entre 8 y 20 metros) y en el cual se incluyeron los procesos de arborización, iluminación y amoblamiento del Paseo, en equilibrio con la naturaleza.  Por eso los materiales, los tonos, las texturas fueron escogidos cuidadosamente para lograr esa armonía entre arquitectura y medio ambiente.

El Paseo está definido por una plataforma básica, una superficie sencilla y continua en adoquín de concreto ocre jaspeado que resalta  maravillosamente el color del mar y de la playa y que además permite que el suelo ¿respire¿.

Sobre esta suerte de lienzo se empezó el trabajo de construcción del paisaje con especies nativas, una labor que se hizo en conjunto con la Universidad Nacional de San Andrés. Se sembraron almendros, con el ánimo de ir levantando una cortina de viento que sirva como protección para las otras especies. Se ubicaron además flamboyanes, palmas de coco, palmas reales, ceibas blancas, mangos y samanes que componen una fresca y verde columna vertebral.

En paralelo se llevó a cabo el trabajo de amoblamiento del camino. Para ello se escogieron materiales sostenibles en el tiempo y de fácil mantenimiento. Hay tres elementos esenciales que son las pérgolas, las sillas y los muretes. Se distribuyeron tres pérgolas a lo largo del Paseo, construidas en madera teka y cuyo propósito es crear un lugar de sombra para los peatones. Estas instalaciones tienen una malla de cable para suspender desde allí objetos. La idea es involucrar a los habitantes para que participen con su creatividad en la decoración de las pérgolas y se apropien así de ellas.

Las sillas, otro elemento fundamental en el amoblamiento de este espacio, se diseñaron de dos tipos: las que van unidas a los muretes, fundidas en aluminio y revestidas en madera teka, y las típicas de parque también con base de aluminio y madera teka.

Están por último los muretes en concreto, que en algunos casos, como ya vimos, sirven de base para las sillas y, en otros, separan la playa del camino dándole geometría al Paseo y conteniendo el espacio, a manera de barreras contra la arena. Se tuvo mucho cuidado también con la iluminación y para este efecto se escogió un modelo para los postes de la luz en aluminio y con un diseño marino, semejante a un mástil de barco, que se integrara con el paisaje.

Complementando el diseño se reservó un espacio en la plazoleta frente al Hotel Cacique Toné para levantar un monumento, una cruz en homenaje a la gente de San Andrés como conmemoración del antiguo cementerio isleño que se encuentra en esta zona.

Es importante tener en cuenta que ya se había efectuado la obra de la Avenida Newball y que este paseo, mirando hacia el futuro, debe quedar conectado con el de la Avenida Colombia, una vez se lleve a cabo la peatonalización de un tramo de 900 metros que los separa. Ya existe una propuesta de Fonade para el desarrollo de este trayecto, con lo cual quedaría articulado un gran paseo de cuatro kilómetros de longitud.

Sin duda este proyecto es un maravilloso ejemplo de intervención urbana, que tiene vida propia, cambia, crece y evoluciona. El diseño ha dejado las puertas abiertas para que los isleños se apropien de este territorio y lo enriquezcan. Algunos espacios, reservados para eventos o simplemente para el descanso de los transeúntes, quedaron sugeridos y sólo esperan la intervención del hombre para encontrar allí su lugar.

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ORQUIDEORAMA Medellin Col


ARQUITECTURA Y ORGANISMOS

La construcción de un Orquideorama debe surgir de la relación entre arquitectura y organismos vivos. No debe hacer diferencia entre lo natural y lo artificial, sino asumirlos como unidad que permite definir una organización material, ambiental y espacial particular.

Más después del salto…

DOS ESCALAS DE LO ORGÁNICO


En este proyecto lo orgánico se entiende en dos escalas, y cada una de ellas permite definir diferentes aspectos del proyecto: por un lado está la escala micro, que posee principios de organización material y las estructuras de la vida natural. Por otro, encontramos la escala de las formas vivas externa y visual, que permite acercarnos a sus fenómenos ambientales y perceptivos.

 

ORGANIZACIÓN MATERIAL


En nuestro proyecto la escala micro de lo orgánico, su organización en leyes y patrones geométricos flexibles (un panal, un tejido celular), permite definir la creación de un módulo en planta al que llamamos “flor-árbol”, conformado por siete hexágonos. Su repetición permite definir el crecimiento y expansión del proyecto, el control perimetral, la organización del programa y la geometría del suelo.

FENÓMENO AMBIENTAL

La escala externa de las configuraciones vivas, concretamente pensando en flores o árboles, permite definir la percepción de un amplio bosque o jardín en sombra, además de un sistema estructural de troncos huecos o patios que permiten ejercer un control moderado de la temperatura, la humedad y la recolección de agua.

HACER ARQUITECTURA SEMBRANDO

Proponemos que se construya el Orquideorama del mismo modo en que se siembra un jardín: una flor va creciendo al lado de otra, hasta que se define un conjunto abierto de flores-árbol modulares.

 

SISTEMA FLEXIBLE

 


Más que una forma acotada y cerrada, se ha definido un sistema modular de agrupación y crecimiento flexible: el proyecto construido agrupa 10 flores-árbol, pero se comporta como un sistema en espera, que puede crecer en cualquier momento o ser incluso replicado en otro lugar.

 

RESTITUCIÓN DEL FOLLAJE

Al reemplazar la estructura de carácter industrial existente, inserta en medio del bosque nativo del jardín botánico, el nuevo Orquideorama a modo de jardín a escala mayor y por medio de sus pétalos cubierta, restituye la forma del follaje faltante. Más que una cubierta, se construye una superficie superior con las cualidades lumínicas y ambientales de los follajes.

 

UN ORQUIDEORAMA NO ES UNA NAVE INDUSTRIAL


La arquitectura industrial, de amplias luces y cubiertas opacas se distancia ampliamente de lo que debe ser un Orquideorama: La estructura y apoyos de la nueva estructura, que generan luces de 21 mts, funcionan como patios vegetales y animales, que vinculan lo biótico al esfuerzo estructural.

 

TECTÓNICA DE LA FLOR ÁRBOL

* estructura de tronco hueco: definida por seis columnas metálicas que conforman un patio y determinan la posición de las redes eléctricas e hidráulicas.

 

* estructura de pétalos – cubierta: construidos por medio de vigas metálicas de alma vacía.

 

* recolección de aguas: cada pétalo intercala cubiertas en tejas translúcidas de policarbonato con tejas opacas metálicas, las cuales conducen el agua a una canoa que define el perímetro del interior del patio, para luego llegar a tierra por bajantes metálicos confundidos con la estructura arbórea.

 

* cubierta de tronco hueco: el hexágono central de este módulo flor-árbol es cubierto con tejidos sintéticos que protegen a las plantas del impacto del la lluvia y el granizo y de los rayos solares directos.

 

* follaje – cielo falso: se propuso madera de pino pátula inmunizada proveniente de cultivos reforestados, los cuales conforman tejidos translúcidos.

 

* suelos: se diseñó un adoquín triangular en hormigón, que ayuda a mantener la humedad necesaria para que las plantas tropicales puedan tener un adecuado desarrollo.