UNiversidad de los andes Bogota

La universidad de los andes, con sus nuevos edificios Mario Laserna y Julio Mario Santodomingo, se constituye en la más reciente muestra de la visión renovada de sus procesos educativos y de la apuesta al desarrollo y revitalización del sector oriental del centro de Bogotá, del que hace parte desde hace 60 años.

El edificio Mario Laserna de la Universidad de los Andes, con 37.637metros cuadrados, cuenta con 8 pisos, 3 sótanos, 56 laboratorios, 19 salones, 2 salas de micros para trabajo individual, 1 sala de micros para trabajo grupal, 6 salas de micros para clases, 1 sala de aprendizaje activo, 36 salas de estudio grupal, la Biblioteca General Ramón de Zubiría y un auditorio con capacidad para 600 personas.

Con estas cifras se dimensiona la magnitud del proyecto; la complejidad de su programa que en una misma edificación presenta espacios con usos muy distintos y con condiciones técnicas muy precisas pero desarrollados con una misma identidad, según el plan propuesto de trasladar las facultades de ingeniería (civil y ambiental, industrial, mecánica, eléctrica y electrónica, química, sistemas y computación) a un solo edificio y así rendirle homenaje al programa académico con el que inició la Universidad de los Andes.

Teniendo la misma intención se le llamó “Mario Laserna”. Como señala el rector Carlos Angulo, “esta es la primera vez que se identifica un edificio con el nombre de una persona que está viva y además de fundadora vinculada a la institución, (hace parte del Consejo Directivo)”; pero la excepción vale la pena pues para quienes se han formado allí, Mario Laserna es el papá de la universidad.

Como bien lo señala el rector, este y otros desarrollos recientes que ha emprendido la universidad desde 1997 han dejado interesantes resultados como el edificio Aulas, diseñado por Mauricio Pinilla.

Los edificios H y B del arquitecto Daniel Bermúdez; el edificio J de Fernando de la Carrera; el Q de Billy Goebertus y el edificio Centro de Prácticas de la Facultad de Medicina por las arquitectas Piedad Gómez y Luisa Pinto, los cuales obedecen a un proceso de expansión concertado con la dirección de Planeación de la universidad que dirige Claudia Velandia y de Planta Física que lidera Camilo Cruz.

El resultado es que en muy pocos años la Universidad de los Andes ha doblado la capacidad de su planta física.

Así pues, cuando la Universidad de los Andes, en cabeza de su rector, planteó el proyecto del edificio Mario Laserna, se convocó un concurso público de arquitectura abierto a todos estos profesionales del país, que tuvo como jurado a Billy Drews, Ernesto Jiménez, Hernando Vargas y al chileno Juan Sabbagh.

El ganador fue Javier Vera, en asocio con Marco Aurelio Montes, Óscar Mesa y Gabriel Jaime Giraldo. Para Vera fueron tres años de arduo trabajo y de viajes constantes a Bogotá, pues su centro de operaciones está en Medellín.

Contó con el apoyo de una comisión designada por los Andes, compuesta por Pedro Gómez, Billy Drews y el propio rector, quienes realizaron un acompañamiento a lo largo de todo el proceso de diseño y construcción de la obra.

Vera menciona cómo se consultaron todas las instituciones que tenían que ver con la normatividad de la zona para que el resultado se ajustara a las normas.

Se mantuvo la cota de altura establecida por el Ministerio de Cultura, al mismo nivel del antiguo edificio W donde funcionaba la Facultad de Ingeniería y se atendió el requerimiento sobre los retrocesos laterales de la edificación.

Para el arquitecto era claro que el Eje Ambiental debía prolongarse en el edificio, lo cual sucede a través de lo que él llama “La calle del saber”, que comunica esta con el nivel de acceso, mediante una escalinata que se extiende hasta el interior, hacia lo que en realidad es el segundo piso del edificio.

Allí se generó un vestíbulo o lobby de gran altura, donde visitantes y estudiantes cuentan con un punto de información, y el acceso principal a la Biblioteca Ramón de Zubiría desarrollada en cuatro niveles, al auditorio, a las oficinas de profesores e investigadores, a una serie de laboratorios, entre otras dependencias; y claro está, a los niveles superiores a través de escaleras eléctricas y ascensores.

En los seis pisos siguientes se fueron combinando distintos usos en algo que Pedro Gómez en su momento describió como “meter una pequeña ciudad en un solo sitio”.

En el piso 3 se concentran laboratorios, oficinas de profesores e investigadores, espacios para asistentes graduados y la Biblioteca Ramón de Zubiría que va hasta el cuarto piso donde predominan los laboratorios.

En el quinto piso se destacan la cafetería de estudiantes y un buen número de aulas, que también cuentan con una presencia importante en el piso seis. Mientras tanto, en los niveles 7 y 8 se situaron las áreas administrativas y directivas.

Para Vera el edificio es como “una maquinita a la que le salieron unos volúmenes”.

En esa medida la apariencia del edificio exhibe un aire industrial, ya que se dejaron a la vista todos los sistemas que lo dotan de la más alta tecnología y que según el rector obedece a un proyecto de reforma de la educación en ingeniería que supone una renovación del pregrado, un fortalecimiento del posgrado y, a la postre, una nueva manera de enseñar y de aprender estas disciplinas.

Para mencionar solo un elemento de su vanguardia tecnológica está la cámara anecoica, que permite simular un espacio abierto pero libre de contaminación electromagnética.

Pero el edificio no podía leerse solo como un conjunto de redes, por lo que el trabajo del arquitecto fue el de armonizar los requerimientos técnicos, con los aspectos bioclimáticos, que ayudó a definir Jorge Ramírez, junto con consideraciones de diseño para que cada espacio, a pesar de su especificidad, fuera leído dentro de una unidad.

Para el arquitecto la meta del diseño consistió en inscribir el edificio dentro de una línea moderna clásica con cierta contemporaneidad.

Se eligieron materiales que le trasmiten solidez a la obra, como el concreto que sale de la tierra como un basamento, configura su estructura y evoluciona en los volúmenes que se posan sobre la misma.

También se destacan sus amplias superficies vidriadas que se complementan con sus muros de ladrillo color cocoa. Ya en su interior hay que destacar la combinación de un lenguaje industrial con sus muros y entrepisos con estructura de concreto a la vista atravesados por ductos de instalaciones y por cableados estructurales.

Materiales y otros detalles

También hay que resaltar sus puentes o circulaciones transparentes y otros materiales como el granito que se dispuso en sus pisos y la madera como recubrimiento de muros y techos.

Sobre una obra de esta magnitud situada en un entorno como el centro, el arquitecto señala: “no hay que sentir temor de que lleguen estos ‘objetos nuevos’; creo que generan una dinámica distinta. Son como piezas que deben casar en un rompecabezas”.

Y como pieza de ese ajedrez, el edificio Mario Laserna llega a un entorno bastante definido en el que se destaca a un costado el Eje Ambiental y al fondo la “pared verde” de los Cerros Orientales a los que la construcción se abre en sus niveles quinto y octavo, en donde terrazas ubicadas en sus costados norte y sur permiten que el edificio se convierta en un mirador privilegiado.

De igual manera, el piso quinto se constituye en un punto estratégico, pues desde este nivel, el Mario Laserna se conectará a través de un puente metálico con la universidad a partir de una nueva construcción diseñada por Daniel Bermúdez, que será la sede de la Facultad de Economía.

A nivel de la propia institución, el edificio Mario Laserna también es especial, pues nunca antes se había emprendido una obra de tal magnitud con una inversión de 118.000.000.000 ( US$60 millones) de pesos y una partida adicional de 6.200.000 dólares para equipos.

Como señala el arquitecto, “el edificio se convirtió en la gran puerta de entrada de la Universidad de los Andes, ya que esta contaba con varios accesos pero ninguno era emblemático ni se había planteado como un punto que recibiera a los estudiantes”.

Fuente: Habitar

La Universidad de Los Andes esta entre las 10 mas prestigiosas e importantes de Latinoamerica y su sede es Bogotà D.C. – Colombia

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
El edificio Julio Mario Santo Domingo, ubicado en la carrera 1 con calles 21 y 22, también hace parte del proceso de expansión de la Universidad, y a su vez, de la recuperación del sector pues se encuentra dentro del área designada en el Plan de Ordenamiento Territorial como zona de renovación.

Para su arquitecto Daniel Bonilla, asumir el encargo que le hizo la Universidad de los Andes le representó desarrollar un proyecto con un programa mixto que debía albergar las oficinas de la Facultad de Administración, 11 salones de posgrado, 2 salones del MBA, biblioteca especializada, galería de exposiciones, aula magistral para 135 personas, salón de conferencias, restaurante y 409 cupos de estacionamiento.

El proyecto que se desarrolló en un lote de 3.600 metros cuadrados cuenta con un área total de 24.000m2. y una inversión aproximada de 36.000.000.000 de pesos.

Allí se destaca el trabajo del arquitecto ante cada uno de los espacios que componen el proyecto, sobre todo para responder con una factura de altísimo nivel tanto en los seis pisos de estacionamientos con los cuales comienza el edificio, hasta llegar al nivel 10 donde este remata en una terraza-jardín.

Su área de estacionamiento se concibió en dobles crujías hacia las fachadas oriental y occidental, las cuales se relacionan verticalmente mediante una rampa central de doble sentido.

La operación vehicular se plantea como un sistema de movilidad sin cruces donde los automóviles ingresan por la calle 22 y la salida se realiza por la calle 21.

Como agrega el arquitecto, este sistema está diseñado de tal forma que el ingreso y salida de vehículos se pueda invertir en caso de que en el futuro se llegaran a alterar los sentidos de las vías.

En cuanto a la concepción espacial del proyecto, surge de un volumen prismático compacto en el que se destaca su juego con las fachadas.

De cara al occidente y al oriente, se caracteriza por su lenguaje acristalado a partir de vidrios de matiz verdoso y persianas de aluminio donde intencionalmente no se diferencian con facilidad las áreas de salones y oficinas respecto a las de estacionamiento, esto debido al interés de que el edificio se no se “leyera” como un parqueadero.

Mientras tanto, la condición de pantallas estructurales de las facha das norte y sur se tradujo en un lenguaje de planos cerrados.

Estas superficies se perforaron con vanos circulares que propician la entrada de luz y, además, le ofrece a quien recorre el edificio de manera inesperada diferentes vistas de la ciudad.

Por contraste con las otras dos fachadas, estas se plantearon con un acabado oscuro a partir de paneles metálicos de aluminio compuesto de color café de 6mm de espesor, instalados sobre un sustrato de mampostería.

A este prisma se accede a través de una plazoleta. Ya en el interior del primer piso, el visitante se encuentra con un espacio que puede prestar múltiples servicios, como el de galería de arte o espacio de eventos.

Lo interesante es que el lugar se puede modular mediante paneles de 1.20 x 4.80 metros, que van sujetos al techo a través de postes de hierro.

Después de los seis primeros niveles de estacionamiento el visitante llega al séptimo piso donde las áreas de salones, oficinas, y demás servicios para los estudiantes se organizaron de manera perimetral alrededor de un patio central interno que garantiza la entrada de luz al edificio.

Desde allí se manifiesta el manejo interesante de los materiales y se observa cómo estos contribuyen a darle personalidad a esta sección del edificio y a delimitar sus espacios.

Para la muestra, el trabajo en madera que determina el área del patio en el que se dispusieron unos bambúes y varias bancas largas en teca.

Allí también se destacan los cubículos de estudio dispuestos dentro de un gran rectángulo recubierto de fórmica naranja que le aporta color al lugar.

Y si de texturas se habla, también están las de los muros en bloque de concreto abusardado ocre, gracias a su agregado de arena y cemento blanco, que combina con los pisos en piedra Royal Beta.

En los niveles 7 y 8 se encuentran los salones de posgrado que se
han diseñado alrededor de un podio donde se disponen todos los controles para que el profesor accione las ayudas tecnológicas con que se han dotado estos espacios.

Las aulas se agrupan alrededor de un patio que se cierra mediante una persiana en madera de teca tejida sobre una estructura metálica tubular que delimita los corredores y combina el paso de la luz y el aire con una sensación de intimidad.

Este elemento le aporta mucha calidez al espacio y aquí Bonilla le pone nombre y apellido a la obra, al crear “pieles” con los materiales para vestir el edificio y enriquecerlo con sus texturas, siguiendo la línea de diseño que caracteriza la mayoría de sus obras.

Ya en el nivel 9, se encuentran las oficinas de la Facultad de Administración y en el 10, la biblioteca, el restaurante y el salón de conferencias.

En esta última planta el edificio remata en una terraza-jardín que invita a disfrutar el lugar. Desde allí la vista a Monserrate puede ser sobrecogedora.

El edificio, como lo destaca el rector, lleva el nombre de Julio Mario Santo Domingo porque “la institución quería señalar y poner como ejemplo el gesto del empresario al donar la suma de 24.000 millones de pesos para implementar el programa “Quiero estudiar”, mediante el cual se les costea todo su programa académico a jóvenes sin recursos que estén aceptados en alguno de los programas que ofrece la universidad”.

 
 
 
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Viv urbana arg

Villa del Parque X5

Arquitectura Latinoamericana
‘La buena arquitectura comienza siempre con una eficiente construcción. Sin construcción no hay arquitectura. La construcción le da cuerpo acorde a las propiedades del material… La piedra impone una metodología de construcción diferente…

Daniel Ventura

‘La buena arquitectura comienza siempre con una eficiente construcción. Sin construcción no hay arquitectura. La construcción le da cuerpo acorde a las propiedades del material…

La piedra impone una metodología de construcción diferente a la del hierro o el hormigón. Creo que podemos hacer arquitectura contemporánea con todos los materiales,

siempre y cuando los usemos correctamente acorde a sus propiedades. En lugares donde no podemos encontrar más que piedra, deberemos construir con esa piedra’. Aris Konstantinidis, Arquitectura 1964

Nombre: Edificio Argerich 2060
Proyecto y dirección: Daniel Ventura arquitecto
Ubicación: Buenos Aires, Argentina
Fotografía: Ramiro Iotti
Año de proyecto: 2005
Finalización de obra: 2007
Sobre un lote de 8 metros de frente por 35 metros de profundidad, en el barrio de Villa del Parque en la ciudad de Buenos Aires, se emplaza este edificio de cinco viviendas, cuatro de las cuales son en triplex y una, la de planta baja, es la que toma el nivel cero apropiándose de su propio territorio, incorporando dos patios a su superficie.

Las lógicas constructivas y estructurales forman parte de un trabajo material que organizan tanto la forma como el espacio.

La economía de recursos empleados en los elementos constitutivos de dichas estructuras dan cuenta de la multiplicidad de sentidos que de ellos se desprenden.

La estructura estética de los elementos compositivos se sintetiza para poder dar varias respuestas formales, funcionales y semánticas.

El edificio está compuesto por dos bloques de 12 metros de altura separados a 6 metros por un patio que funciona como lugar de recorrido común de todas las viviendas.

"La operación se retrotrae a la revalorización nostálgica de emprendimientos tipológicamente similares, pero anteriores a la propiedad horizontal. Una trampa argumental que resultó eficaz para el redescubrimiento de una pieza clave para estos pequeños rompecabezas: el patio". (1)

La construcción de este vacío está acentuada por la presencia de tres álamos que tamizan la entrada de luz que permiten, además, cierta privacidad entre ambas caras de los bloques.

El patio es el lugar a llegar, de él se desprende una columna de luz que lo potencia.

La caja de hormigón armado es la pieza a traspasar y es, por intermedio de las diversas percepciones del recorrido horizontal y vertical, que se descubre.

El nuevo espacio generado incorpora al sujeto no como espectador sino que está implicado en el universo mismo de las percepciones.

Rosalind Krause decía en relación a la obra de Richard Serra: "Su concepción como una red de perspectivas con la que establecer un "horizonte" interno

para la obra, una red con la cual definir a su vez constantemente la visión personal del objeto en términos de relación con dicho objeto; su idea de la transitividad

de esta relación -elevar, extender, comprimir, girar-, de manera que la obra marca la actividad de la relación del espectador con su mundo". (2)

Las operaciones proyectuales entorno a lo privado están puestas en función de determinar los límites con lo público.

Estos límites son básicamente materiales y conforman los espacios, que a pesar de ser descubiertos o semicubiertos, pertenecen al espacio íntimo de la vivienda.

El ejercicio pone a prueba las relaciones entre las cosas trabajando la escala, la medida y las proporciones de los elementos constitutivos del espacio proyectado.

Daniel Ventura, marzo de 2007(1) Claudia Shmidt. "Sweet Home Buenos Aires: La oportunidad de la arquitectura", Block Nro 7. Buenos Aires. Julio de 2006. p.68.(2) (2) Krauss, Rosalind E., "La originalidad de la Vanguardia y otros mitos modernos", Alianza Editorial, 1983.

                                                        

                

 

 

EDIF MUÑOZ ASOC

Edificio Muñoz

Arquitectura
La claridad volumétrica en relación a la morfología del terreno y al programa resuelto en su interior. En planta, el trapecio se divide en dos formas geométricas puras, (triangulo y rectángulo) siendo estas el rigor formal de la fachada tanto como el organizador principal de las plantas…

Gonzalo Diez Arquitectos.

GONZALO DIEZ ARQUITECTOS

Nombre: Edificio Muñoz.

Ubicación: Quito-Ecuador.

Año diseño: 2006-2007

Año construcción: 2007-2008

Diseño: Gonzalo Diez P.-Felipe Muller B.

En la zona residencial del Quito Tenis en Quito, se plantea un edificio de cuatro departamentos de aproximadamente 400 m2 cada uno. El edificio fue encargado por una familia, y cuenta con cuatro pisos y un subsuelo para estacionamientos, bodegas y servicios del mismo.

El terreno es de forma trapezoidal, tiene una pendiente pronunciada negativa, y se conforma de dos frentes hacia las vías internas de la urbanización.

De acuerdo a estas premisas, el diseño del edificio plantea lo siguiente:

La claridad volumétrica en relación a la morfología del terreno y al programa resuelto en su interior. En planta, el trapecio se divide en dos formas geométricas puras, (triangulo y rectángulo) siendo estas el rigor formal de la fachada tanto como el organizador principal de las plantas. Los cuatro departamentos se integran a la geometría de la siguiente manera: Dos departamentos duplex en planta baja, uno en el lado triangular de la planta y el otro en el lado rectangular. En el tercer y cuarto piso están los dos departamentos restantes que ocupan la totalidad de la planta cada uno. En este caso, la geometría define el programa de cada departamento. Las áreas sociales y de servicio ocupan el lado triangular y las privadas el lado rectangular de la plantas. Las circulaciones se convierten en elementos articuladores entre las dos formas.

Finalmente, esta el vestíbulo principal del edificio. Es un volumen triangular de tres pisos de altura que ocupa la unión entre los dos volúmenes geométricos, y se abre a través de una pantalla de vidrio hacia una plaza de ingreso público al edificio.

La organización y el manejo espacial sobre la topografía del terreno mediante varias plataformas que inician con la plaza de ingreso, los estacionamientos, y finalmente el área comunal y su jardín en el punto mas bajo del terreno.

 

VIVIENDA

Conjunto San Alfonso

Arquitectura
Proyecto compuesto por 11 viviendas de 84 m2 que se desarrollan en dos plantas y 6 viviendas 112 m2 en tres plantas, el objetivo primordial fue el de crear viviendas con una distribución interior tipo pero con diversidad en fachada…

Arq. Santiago Vidal

Ubicado en un barrio eminentemente residencial del sector de Calderón, Ciudad de Quito este proyecto planteo la idea de un desarrollo hacia su interior. Al ser un conjunto privado de viviendas adosadas, el proyecto se desarrolló enfatizando el crear un espacio de reunión para los condóminos y es de esta forma que la volumetría exterior responde a este objetivo creando espacios de relación entre viviendas y con el área verde exterior. Esta relación también se da al interior, a través de relaciones de doble altura.

Proyecto compuesto por 11 viviendas de 84 m2 que se desarrollan en dos plantas y 6 viviendas 112 m2 en tres plantas, el objetivo primordial fue el de crear viviendas con una distribución interior tipo pero con diversidad en fachada. Esto se logro al relacionar dos elementos de fachada claramente diferenciados por su color, los cuales al interactuar crean un juego de sólidos y vacíos, dando como resultado viviendas bien iluminadas y acogedoras.

Colaboradores: Ing. David Santos, Arq. Jorge Menéndez, Arq. Lorena Lindao, Arq. Néstor Llorca.

Fotografía: Patricio Calle

 

ROGELIO SALMONA

ROGELIO SALMONA

Temeroso de las palabras grandilocuentes, de los elogios y de la fama, el maestro Rogelio Salmona siempre se resistió a denominar su profesión como revolucionaria, así todas sus respuestas sobre el qué, cómo, cuándo, dónde y por qué de la arquitectura constituyan la base de un credo político y un permanente llamado al arte. Por esa doble condición, fue un creador de patrimonios.

¿Qué es la ciudad?

Es con el lenguaje el más grande invento que ha tenido el hombre, sin la ciudad estaríamos viviendo todavía en la barbarie. Es el sitio del conocimiento, el sitio de las ideas, el sitio de la comunicación, el sitio de la habitabilidad por excelencia. Eso no quiere decir que no se pueda vivir fuera de las ciudades pero son estas el lugar de las civilizaciones.

¿Puede ser la arquitectura revolucionaria?

Claro que no. Eso no tiene ningún sentido. La arquitectura puede transformar. Es como decir: ¿la poesía podría ser revolucionaria? Puede que incite, que trasforme, que trate de cambiar las maneras de ver. Ser revolucionaria es hacer un cambio radical de las estructuras tanto ambientales como políticas. No es el objeto de la arquitectura hacer eso. Yo creo que el arte en general, se usa para crear ideas, emociones. Es otra cosa. Las revoluciones las hacen los hombres con las ideas.

¿Y al interior de la profesión?

La tecnología sí puede revolucionar la misma arquitectura y producir cambios en la espacialidad . Esos cambios o tendencias afectan toda una manera de pensar dentro de la arquitectura pero eso no afecta la sociedad entera. La arquitectura no tiene como objetivo hacer una revolución, que entendida políticamente es un cambio de un sistema político-económico por otro, eso se puede hacer con las ideas y dentro de las ideas estaría la cultura. Las ideas de la iluminación en el siglo XVIII, hicieron que se produjera la revolución Francesa en 1793. ¿Quién hizo esa revolución? las ideas. La arquitectura se manifestó, pero en sí misma no era revolucionaria. La arquitectura que se hace después de una revolución puede ser la misma que había en el régimen anterior.

No hubo revolución ni cuando se pasó de la ciudad medieval a la barroca. Cuando se pasó del régimen zarista al soviético lo que hizo Stalin fue un retroceso en la estética. En Bilbao, actualmente no se está produciendo una revolución sino una serie de transformaciones tradicionales. Ni siquiera cuando se pasó del edificio gótico con andamios, al edificio sin ellos de Santa María de las flores en Florencia, hubo una revolución.

¿Qué tan dependiente es la arquitectura del poder?

Es dependiente, es muy dependiente, es uno de sus problemas justamente. Históricamente el poder; el príncipe, es el que ha creado la arquitectura, inclusive las mejores arquitecturas. Pero eso no quiere decir que se acepte el poder, uno puede trabajar para el príncipe de ahora, ya sea capital privado, capital público, pero hay maneras de resistirse.

¿Con cuáles premisas éticas resistirse?

Primero que todo, la arquitectura es una ética, fundamentalmente una ética. En el sentido en que trabaja hoy, con los medios de hoy para el futuro, que se conoce porque se conoce la tendencia, se conoce la historia y se sabe cómo ha ido evolucionando y qué es lo que puede pasar en los próximos años. Es decir; la ética consiste en hacer un proyecto que se hace hoy que pueda servir a los de mañana. Uno no puede hacer un proyecto de hoy para hoy, que es lo que hace el capital, el gran capital. Uno es dependiente del gran capital, pero uno hace resistencia, por medio de la cultura, por medio del conocimiento, por medio de la imaginación, de la inventiva. Uno va más allá del hecho constructivo, cuando se trata de arquitectura verdadera, cuando es arquitectura, porque no puede haber arquitectura falsa y arquitectura verdadera.

¿Cómo le llama a la arquitectura que no perdura?

Bueno, son sólo construcciones. Pero la arquitectura debe trascender el hecho constructivo y para trascenderlo debe haber una ética que lo logre y lo logra cuando puede emocionar a los habitantes; a los de hoy y a los de mañana. Las grandes obras de la humanidad; de pintura, de escultura, de arquitectura, literarias; son obras que conmueven, es su objetivo

Si la arquitectura es arte, ¿debe resistir el paso del tiempo?

Es que tiene que perdurar. No generalicemos demasiado. El problema en países más ricos, más industrializados, es distinto. Allá la arquitectura puede ser mucho más efímera. Para nosotros en países pobres y atrasados como los nuestros(no eso de en vía de desarrollo) no se puede hacer ese gasto inútil de que las cosas duren poco tiempo. Eso hace el capital entre otras; edificios que le sirven momentáneamente para buscar renta y si esa renta disminuye o el valor del suelo disminuye lo tumban y vuelven a hacer otro, es decir, no les perdura, no les importa. Ya lo había dicho Marx: todo lo sólido se disuelve en el aire.

Ya situó a la arquitectura en el tiempo. Ahora, sitúela en el espacio; ¿le apuesta a una arquitectura universal o local?

Yo creo que la arquitectura tiene significado social e histórico y de ahí me parece que es su importancia. La arquitectura es la zona de confluencia entre la historia y la geografía y por eso debe ser el resultado de un proceso histórico y está puesto en un lugar geográfico determinado. De esa confluencia resulta una arquitectura que es finalmente un lugar habitable para esa historia, para ese desarrollo, para esa geografía y para esa sociedad por consiguiente. El lugar habitable, nace de esa comprensión del sitio que se logra porque se tiene un gran conocimiento de la geografía, de la ecología, de la topología, de la historia y naturalmente de los habitantes.

Le Corbusier era de otra tesis …

El era un hombre de comienzos del siglo pasado y del antepasado, fue el resultado de todo un movimiento del siglo XIX, de las grandes obras que se hicieron en ese siglo. Fue un hombre que produjo una serie de cambios muy importantes en la estética, en la construcción de la ciudad, en la manera de ver la espacialidad y en las tecnologías, impresionante. Creó un movimiento y una arquitectura muy apropiada para la Europa de los años treinta, cuarenta, cincuenta, sesenta y para los años después de la guerra.

Pero trasladó ese modelo a América latina. ¿Esto le parece cuestionable?

Sí, el modelo que el trató de aplicar era el mismo modelo que aplicó en Francia particularmente. Eso es cuestionable naturalmente. La arquitectura no puede ser una cosa impositiva, debe ser más fluida con la gente. Debe ayudar a transformar, a mejorar la habitabilidad pero no se puede ni se debe imponer.

¿Cómo conciliar la tensión entre lo público y lo privado?

No hay tensión. Lo fundamental es lo público. La arquitectura aunque sea hecha en forma para resolver necesidades privadas, está hecha en el espacio público.. La esencia de la ciudad es su espacio público y lo que lo compone son además de las instituciones, la arquitectura que es la que conforma la espacialidad de la ciudad. Por consiguiente, si se construye en un espacio privado, su contacto, su límite, su zona de confluencia es la fachada que ya le pertenece a la generalidad de la ciudad. El respeto que se debe tener es sobretodo hacia lo público que somos todos.

¿Hay en el gremio de arquitectos una negligencia y desinterés a la hora de construir vivienda social?

Bueno, no solamente desinterés sino un total irrespeto. Pero llamémosla mejor vivienda para un mayor número de personas, porque toda vivienda es social, tanto la del rico como la del pobre. Hay países en donde la vivienda de los pobres es mucho más digna que la nuestra, la nuestra en el fondo son ratoneras, es una vivienda muy irrespetuosa, no se compagina a las necesidades realmente humanas. Fuera de que el constructor, ya sea particular o público lo que hace es ganar dinero con el dinero de los pobres que es una gran contradicción. Al Estado le corresponde regular esa actividad constructiva que se hace para ganar dinero bajo el pretexto de estar haciendo una vivienda de interés social. Este tipo de vivienda, forma parte del mayor hecho constructivo que puede tener una ciudad y al hacer una mala vivienda se está deteriorando una parte importante de la ciudad.

¿Cree que Bogotá es amable para los niños?

No. En lo más mínimo. Ni para los ancianos, ni para la gente normal. El egoísmo de lo privado impidió una espacialidad mejor, en esta ciudad no se pensó en lo público en los últimos 60 años. La ciudad fue hecha para resolver problemas de negocio, problemas especulativos. No se hizo una ciudad para el bienestar, para la alegría, tanto de los niños, de los adultos, de los viejos. Se perdió lo que era el sentido de la ciudad; alguien decía que se dejaron de hacer obras para hacer productos mercantiles y entonces ahí empezamos a padecer la ciudad. Pero ya se han hecho cambios.

¿Gracias a quién?

Eso no lo hacen dos, tres o cuatro personas, lo hace toda una necesidad social. Ahora surgieron una serie de alcaldes, de concejos, que han entendido y que han tratado de modificar las condiciones sociales y ambientales y el significado que tiene la política en la ciudad. Jaime Castro, Antanas Mokus, Enrique Peñalosa son los tres alcaldes que han ayudado a ese cambio y eso repercute en todo el país.

¿Cuál ha sido el cambio fundamental?

La recuperación del espacio público, que se manifiesta en la creación de nuevos colegios, de bibliotecas públicas, de edificios públicos. Si el espacio público es la esencia de la ciudad, la esencia del éste es el edificio público. Ha habido una mejoría, ha habido un cambio en las condiciones ambientales, espaciales y sicológicas de la gente. Ya en Bogotá se piensa y se ve distinto. Lo noto cuando voy a caminar por la Biblioteca Virgilio Barco y hasta los niños se me acercan, hace treinta años, cuando construí las Torres del Parque, nadie se manifestó.

¿Qué papel tiene que jugar la arquitectura en ese cambio fundamental?

La ciudad colombiana, la ciudad en general de la modernidad aunque no se puede generalizar, dejó de ser una unidad espacial como lo era antes. La ciudad de la modernidad es una ciudad que se ha ido fragmentando en distintos espacios.

El gran problema hoy para su rehabilitación es justamente cocer, ligar, unir toda esa fragmentación y eso sólo adquiere coherencia por medio de la arquitectura. La arquitectura debe producir un cambio en la manera de enfocar el problema de la ciudad a lo que se estaba haciendo antes. Si pudiera no sería una revolución, sería una transformación de las malas condiciones y de los errores que se han ido acumulando. Eso a largo plazo podría crear una revolución pero la revolución no se hace solamente con la arquitectura.

¿Es la arquitectura una herramienta para democratizar?

Sin duda es una herramienta fundamental para muchas cosas; para democratizar, para crear más tolerancia para crear zonas de encuentro, zonas donde haya más comunicación entre la gente, para evitar la segregación, tan característica de las ciudades colombianas. Eso debe hacerlo la arquitectura, la prueba son los espacios públicos que hay en Bogotá, las bibliotecas, donde va todo el mundo, ricos y pobres, más pobres que ricos, porque los ricos tienen las biblioteca en sus casas.

Pero los hijos de estos sí van porque van al lugar donde está el libro pero van para ver el monumento, para recorrerlo, para errar, que es una necesidad de la gente. Es que la gente va a errar ahora a los centros comerciales en donde la sociedad de consumo los sublima para que compren toda una serie de artículos que no le sirven para nada.

Si los edificios públicos como las bibliotecas crean ese nuevo hábito y se produce un cambio de las costumbres, puede obligar a la gente no tanto a llegar a la sociedad de consumo sino a consumir la lectura, el libro y el conocimiento y eso sí puede producir un cambio fundamental, no sé si revolucionario pero sí fundamental.

Ya lo han dicho los sociólogos ese habitus nuevo es necesario crearlo, fomentarlo, inducirlo y sólo se puede hacerlo con espacios públicos que no pueden ser espacios vacíos sino llenos, ya sea con bibliotecas, parques, centros de recreo y todo lo que uno se pueda inventar para que ese cambio fundamental en la sociedad se de, y así contrarrestar esa sociedad de consumo. Eso lo dijo Saramago en la Caverna.

¿Luego, un centro comercial no es arquitectura?

Sí, lo que pasa es que el centro comercial tiene un significado comercial e induce a una cierta actividad y los edificios públicos inducen a otras actividades. En este momento en Colombia sólo se induce a la actividad comercial, ni siquiera a la recreativa. Si el centro comercial es una buena arquitectura y crea emociones, porque no todos ellos crean emociones sino un aburrimiento absoluto y una alineación permanente, pues magnífico, pero no quiere decir que lo otro no sea lo fundamental. Lo que yo digo es crear los elementos que contrarresten la dictadura del centro comercial en la vida urbana colombiana. Lo que digo es que tiene que haber en la ciudad lugares donde se pueda consumir hechos culturales, que son fundamentales para el desarrollo armónico de una sociedad.

¿Cómo hacer para que las ciudades no opaquen las regiones?

La ciudad no vive sola, vive en una región. No es concebible un campo atrasado y una ciudad adelantada. Hubo una mala gestión política a la hora de crear los planes de ordenamiento territorial que exige para cada ciudad la constitución del 1991 que tratando de resolver un problema de la ciudad se olvidó de la región. La prueba es que los planes de ordenamiento territorial se hacen sin tener en cuenta un plan de ordenamiento regional, más aun, no hay un plan de ordenamiento nacional. Hay un olvido completo de lo que es la ciudad y su región y de lo que es la región y su nación.

La sabana de Bogotá, por ejemplo, es un ente geográfico trascendental en el país, está constituido por la capital y por siete ciudades; cada una de ellas tiene un plan de ordenamiento territorial, que va en contradicción con los de las ciudades que están al lado.

Chía, a 30 Km. de Bogotá, prohíbe en su plan que haya vivienda de interés social porque ésta paga menos impuestos. Eso quiere decir que lo pobres no van a poder vivir en Chía, como eso es imposible, entonces habrá invasión de los espacios públicos nacionales como es el río y el piedemonte y de las zonas que no se pueden controlar en la misma Bogotá. Por querer mejorar las condiciones físicas y ambientales lo que hicieron fue empeorarlas.

¿Con cuál de las ciudades invisibles se queda?

Con todas. Es imposible decir cuál. Un día me preguntaron: ¿ Cuál es su árbol preferido? Dije que todos.

Definiciones de arquitectura:

– Una manera para que la gente sea feliz.

– La arquitectura es el hecho patrimonial por excelencia por ser el lugar del recuerdo. Es a través de un portal, de un quicio donde ha circulado la historia.

– El objetivo de la arquitectura es crear emociones, crear alegría, habitabilidad, enraizar, hacer ciudades.

– Es una fuente de conocimiento y el amor nace del conocimiento.

– La arquitectura es una ética, fundamentalmente una ética.

– Es la zona de confluencia entre la geografía y la historia.

– La arquitectura es la que debe cocer el interior de las ciudades que está completamente fragmentado.